Say "hello" to "goodbye". Una puta declaración de intenciones.

Córdoba, 28 de Octubre de 2014. 10:45PM

No, esto no es otro de mis cuentos manchados de metáforas y miedos entre líneas. O puede que sí, pero no para todos, alguno de vosotros entenderá mis palabras y se dará por aludido.

¿A cuántos de vosotros os gusta que se metan en vuestra vida y os obliguen a cambiar, por muy noble que sea la causa? A ninguno. Las crisis no se resuelven con una dictadura férrea, se solucionan a base de granitos de arena que acabarán por devolver el agua al río.

NUNCA he pedido ninguna de todas esas oportunidades que se me han dado porque NO quería la ayuda ofrecida. Ahora estoy dispuesta, dejadme intentarlo antes de meteros en mi vida. He hecho una promesa que no pienso romper, aunque claro, eso no os importa una mierda, las cosas cómo y cuándo las queráis, ¿no?. Pues no, así no son las cosas.

No tenéis razón, de hecho, nadie mas aprueba el método. Yo os he apoyado en TODAS vuestras decisiones pero al parecer no es recíproco. Un trato lo aceptan dos partes, si una no lo quiere y se hace, es una orden. Deberíais replantearos vuestros actos.

Esta es la última entrada que voy a subir a este blog, ¿es eso lo que queríais? Bien, gracias por arrebatarme el único modo de expresar mis sentimientos sin ser juzgada, porque de eso se trataba, no es ninguna llamada de auxilio.

Gracias por todo y adiós.
Os quiere,
Elena.

Solo son números

*A lo largo de la entrada he ido dejando algunos enlaces por si alguno le interesa saber de dónde me he sacado las ideas, la inspiración y los ejemplos para este texto*

Lágrimas que corren en la esquina de siempre, la oscuridad del silencio los abraza en su dolor. Miedo. Los gritos se mezclan en sus dedos mientras clavan la cuchilla. Amanda Todd, Olivia Penpraze... Solo nombres en una estadística mas espejos en muchos ojos. ¿Es realmente el suicidio una salida para almas débiles? ¿Un acto cobarde? ¿Nadie ve el valor que muestran al huir? ¿No son mucho más débiles aquellos que se quedan?

Pero son solo números, porcentajes que aumentan año tras año. La sociedad se muere mientras los suicidios se vuelven la orden del día. Un gen que se despierta en mentes asustadas. No hay ayuda posible, solo sujetar una mano que pierde su fuerza. Volvemos al Romanticismo.

¿Cuantos más deben irse para que el mundo se trague sus putos cánones elitistas? ¿Dónde están vuestros pensamientos propios? Hemos llegado al punto de que las niñas dejan de comer porque páginas pro ana y mia pintan los desordenes alimenticios como algo divertido. No sois más que borreguitos cumpliendo órdenes subliminales que erradican a cualquiera que no siga al rebaño. El arte ha desaparecido con todos esos corazones mutilados.

Seré feliz mientras el agua sustituye a mi sangre en esta bañera, escapando de vuestros absurdos ideales de persona sumisa y perfecta. Pero no, porque aunque solo habrá unas pocas lágrimas que se secarán por el tiempo, prefiero ser cobarde y no eso, simplemente otro más.

Lágrimas

Frío recorre tus huesos como una corriente eléctrica. No sabes qué hacer.

Tras escribir eso en su cuaderno rosa se sentó en la cama echa un ovillo. No alcanzaba a comprender cómo era posible que los días más felices acabaran de una forma tan triste, cómo era posible que se sintiera tan terriblemente mal si hacía unas horas había estado bailando por la calle.

Da igual lo que hagas, es como si molestaras a todo el mundo cuando les hablas. Métete en la cama y desaparece, nadie va a darse cuenta, no les importa.

Las lágrimas amenazaban con hacer su aparición pero ella no lo podía permitir, no quería llorar más. Puso el teléfono en silencio, dejo el cuaderno en el suelo y se acostó. Sin embargo, el sueño no quería llegar y su mente viajaba a kilómetros de aquella habitación rosa, en otro plano temporal. Una realidad alternativa en la que no se sentía un monstruo. No fue hasta horas después cuando se percató de la humedad en su almohada, había vuelto a perder la batalla.

Solo quiero desaparecer... ver cuántos notarían mi ausencia.

Volvió a tirar el cuaderno pero con violencia esta vez. Odiaba esas palabras, odiaba haberlas escrito ella misma, odiaba su cuerpo, su forma de pensar. Se odiaba a ella por odiarse de esa manera. Buscó entre los cajones hasta que dio con ese pequeño detalle plateado que tanto la aliviaba, pero se detuvo antes de hacerlo, lo has prometido. Sentada en el suelo se permitió llorar, y lloró hasta quedar sin fuerzas. Le faltaba el aire y ni siquiera podía levantarse, y aunque sabía que aquello era un paso atrás, siguió llorando hasta caer dormida, porque así al menos podría ser feliz por unas horas.

Rara

Tanto tiempo en el mismo lugar y apenas un par de recuerdos, te sientes sola la mitad de los días. No, no tienes razones aparentes para estar así, buenos amigos y una vida media, pero igualmente la soledad te arrastra. Es como si algo dentro de ti estuviera roto, tu único problema eres tú misma. No te gustas, te enfadas con la vida por ser débil. Estás triste.

La peor parte es que no te entiendan. "Tu vida no es mala" "No tienes motivos para estar así" "Hay gente que está peor que tú". No comprenden la situación, no se dan cuenta de que el problema no está fuera. Ves cómo todos ignoran esa realidad. ¿Cómo quieren que mires hacia delante cuando te odias a ti misma? ¿Cómo convives con aquello que más daño te hace?

Disfrazas tus sentimientos de continua felicidad, una máscara que está absorbiendo poco a poco tu propia piel mientras intentas agradar a todo el mundo. Temes al rechazo que casi siempre muestran ante tus verdaderos pensamientos, te piden razones para lo irracional y te recuerdan una y otra vez tus errores. Han tirado la toalla.

Te sientes rara en todos lados, diferente. No llegas a encajar del todo y eso te frustra, pero una vez más el problema no son ellos, eres tú. Tienes miedo, y eso aleja a los demás.

Un ser invisible

Sentada en la oscuridad donde nadie advierte de su presencia. Alma silenciosa que todo lo ve. Sus palabras, hábiles sobre el papel, se esconden bajo la tinta escarlata que mancha la pluma. La sal deja regueros donde las palabras dejaron golpes. No es que le importe lo que piensan de ella, solo quiere encajar, ser como las demás. Está harta de escuchar lo maravilloso que es ser diferente en una sociedad de fotocopias. Un ser invisible, solo una mancha en una foto. No hay nada más que falsa felicidad y caricias de plata. Arde mientras sube para escapar.

La alarma suena y ella huye allí donde nadie puede hacerle daño. Para dormir. Meterse en la cama y no despertar, ignorar ese molesto ruido que le recuerda cada mañana que solo es un fantasma, que ya está muerta aunque nadie se haya dado cuenta.

Ella soñaba con ser artista,
pero no fue real hasta semanas mas tarde.
Él la encontró en el baño.
Lineas carmesí en un lienzo roto.

Y entonces todo cambia

Tu vida no es la mejor, pero dentro de lo que cabe no te quejas, tienes unos amigos maravillosos que te apoyan cuando estás mal, has conocido gente nueva este año, gente con la que compartes algunos secretos que siempre quedaran entre las sombras, has crecido como persona, sigues teniendo tus bajones pero empiezas a controlar lo que pasa con ellos. Miras hacia el curso que acaba de comenzar, si, va a ser duro, pero este va a ser el año de experimentar cosas nuevas, un nuevo proyecto paranoico, al lado de tus amigos de siempre, de los que llevan poco en tu vida y de gente nueva que está por llegar.

Y entonces todo cambia. Ves un poco más allá y te das cuenta de que selectividad no da tanto miedo como el no saber qué pasará después. Se avecinan decisiones duras, separaciones, empezar desde cero en un lugar distinto y en el que no conoces a nadie. ¿Con cuantas de las personas que te acompañan ahora seguirás entonces? Lo se, haremos nuevos amigos y será la mejor época de nuestras vidas, pero si lo piensas ahora, cuando solo queda un año y ves todo lo que has pasado en esa "cárcel" a la que llamamos instituto con esas personas que son casi tu familia asusta un poco, siempre ha estado tan lejos que parecía irreal. La Universidad.

Lo importante aquí es no desperdiciar estos 12 meses. Ya no somos niños, pensad que la mayoría votaremos en las próximas elecciones y nos iremos de casa en septiembre. Casi somos adultos. Recuerdo cuando era pequeña y jugaba con mis primos a las casitas, era divertido, pero solo era un juego. Es el momento de enamorarnos y disfrutar de la compañía, de no estar solos, de no separarnos antes de tiempo. Hemos crecido juntos, y juntos aprenderemos a ser mayores. Juntos.

Y los que aun tenéis camino hasta llegar aquí, no os penseis que nos vamos a olvidar de vosotros, porque esos secretos va a estar siempre en nuestra memoria, en un DVD o en las fotos de un tablón, pero cuando nos alcancéis, si tenemos la suerte de compartir una carrera o al menos una mesa en la cafetería, no dudéis en pedir ayuda, porque estaremos ahí, solo que un poco más mayores.
Pero no es momento ahora de asustarse por el futuro, aún nos queda un año juntos, y tiene que ser inolvidable.